lunes, 7 de diciembre de 2009

Cibercampaña Electoral: El Twitter de Sebastián Piñera como Estudio de Caso

Resumen

Se encuentra en curso un debate de orden académico y político, en torno a las conceptualizaciones ciberdemocracia y cibercampaña, conceptos que poseen una significación polisémica y valoraciones contradictorias por parte de la comunidad científica: Unos sostiene que ellas implican el avance desde la democracia representativa a una deliberativa o participativa; y otros, postulan que el uso extensivo de las TICs, especialmente el Internet, no tiene efectos en la actividad política en el mundo real.

El Twitter sería una expresión de ambas conceptualizaciones, a fin de verificar el impacto de la Internet en la política se analizó el Twitter de Sebastián Piñera, en tanto estudio de caso.

Palabras Claves:

Cibercampaña, Ciberdemocracia, Twitter, Sebastián Piñera, Legitimidad, Sociedad Compleja.

Introducción

Este trabajo aborda un fenómeno de la comunicación política, que podría ser singularizado como emergente o nuevo; se escribe “podría” en razón de la escasa literatura científica originada en torno al objeto de estudio: “cibercampaña electoral”. Por lo mismo, ésta producción ha de ser asumida como una entrada propedéutica que se propone como objetivo metodológico ir más allá de la substrucción del objeto de estudio en cuestión.

Lo anterior, se ha de lograr a partir del análisis de los datos y categorías que articulan el objeto de estudio y la relación de este cuerpo teórico/empírico con el Twitter de Sebastián Piñera[1], que será operado como el ejemplo de la cosa que se busca develar y describir.

La “cibercampaña”, según la literatura consultada, sería parte, o expresión, de la “ciberdemocracia”; en este trabajo se asumirá que tales construcciones existen y, en la perspectiva de acotar el análisis, no se dará cuenta de otros componentes que debiera ser parte constituyente y constituida de estas construcciones como, por ejemplo, los “ciberpolíticos”, “cibervotantes”, etcétera.

La cibercampaña se refiere en lo medular a la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), específicamente Internet, por parte de los partidos, dirigentes y candidatos a cargos de elección popular para transmitir sus mensajes a los electores/internautas[2] en la lógica de conquistar su preferencia.

El Twitter ha de ser comprendido como uno de los vehículos propios de la Internet por los cuales se concreta la interrelación “Candidato/Elector”.

En innegable el avance de la penetración de las TICs en sociedades a escala global y, por lo mismo, no ha de sorprender su actual incidencia en la política contingente.

Este avance queda ilustrado en los estudios que la empresa de publicidad Universal McCann, ha realizado, en los últimos cuatro años, utilizando como foco las prácticas en el entorno de las plataformas digitales, desde la perspectiva mercadológica.

“Con una muestra de 22.729 usuarios de internet en 38 países, las encuestas realizadas para 2009, revelan cambios en la forma en que los consumidores están haciendo uso de Internet para crear y compartir sus pensamientos, fotos y videos, las redes sociales y los blogs tienden a convertirse en las plataformas dominantes para la creación y el intercambio de contenido.

“La mayor práctica cultural de los usuarios de Internet es la de ver video-clips en línea (83%), seguida de escuchar radio/audio (76%), visitar amigos en redes sociales (71%), leer blogs (70%), administrar un perfil en una red social (64%), crear un perfil en una red social (62.5%), dejar un comentario en un blog (57%), subir fotos a un sitio para compartir fotos (54%), iniciar un blog/weblog propio (40%), y finalmente subir videos (35% de los usuarios)”[3].

El estudio ya citado devela que la cantidad de información que había en Internet en 2003 aumentó en 3000% y que en 600 días se puede duplicar; en 2008 se subieron 28 millones de fotos a Facebook, en 2009 se subieron 29 mil horas de video diarias a YouTube; 346 millones de usarios leen blogs; Twetter gestiona más de dos trillones de mensajes diarios, 9 mil cada segundo.

Cabe señalar que la utilización de Internet es una táctica proselitista que se utiliza desde hace más de una década. Así, queda ilustrado en la versión electrónica del matutino El Mundo de España, que en una nota fechada en 1995, informaba: “Los rivales republicanos del presidente Bill Clinton están decididos a encontrar votantes en Internet con textos, fotos, sonido y vídeo en la primera campaña presidencial del ciberespacio (…) Los votantes pueden adquirir más información viajando por Internet en una noche que lo que normalmente obtendrían a través de formas tradicionales de comunicación”[4].

La visión registrada en la crónica de El Mundo tiene zonas de contacto con los estudios y literatura que respecto a esta materia se ha ido acumulando en el campo académico. Es así como el doctor en comunicaciones de nacionalidad española, Carlos Álvarez Teijeiro, escribió que los enclaves cibernéticos: los sitios web de los partidos y las páginas electrónicas de los candidatos, en el marco de la cibercampaña, mejoran el contacto entre la ciudadanía y las opciones político-electorales. “Son muchos los beneficios que pueden tener estas webs, no sólo a efectos de ofrecer una mejor imagen pública del político o candidato, sino, sobre todo, porque simplifican los filtros críticos tradicionales que condicionaban la línea de contacto entre los candidatos y los electores. Por lo que estos nuevos lugares de encuentro con los votantes, probablemente, cambiarán la forma de hacer campañas en el futuro”[5].

La cibercampaña es una expresión de la ciberdemocracia, esta última es un concepto de reciente articulación con una significación polisémica. Y, por tanto, con una valoración contradictoria por parte de la comunidad científica. En términos generales la ciberdemocracia consiste en la utilización extensiva del Internet como vehículo de comunicación de carácter bidireccional entre la elite en el poder y la no elite.

Entre los que adscriben a este concepto lo califican como el “ágora global” en virtud de la extensión e intensidad con la que se han desplegado las TICs. En esta franja se inscribe, por ejemplo, la académico y comunicóloga colombiana, María Martín, quien escribió que la ciberdemocracia “se plantea como una democracia deliberativa o participativa frente a la democracia representativa”[6]. Esta condición la desprende de la posibilidad que tiene el representado de transmitir sus propuestas, opiniones y criticas al representante en forma On-Line.

La participación estaría asegurada –escribe la autora- debido a que el internauta “tiene mayor conocimiento de la política y mayor predisposición para votar”. Luego, de acuerdo a la producción de Martín, la característica de la ciberdemocracia sería que ella devuelve “la agenda política a la ciudadanía”[7].

Otros autores, como el académico de la Universidad de Barcelona, Francisco Tapiador, estiman que la ciberdemocracia en tanto generalización de las tecnologías de la información, necesariamente no aumenta el nivel cultural de la sociedad y con ello su capacidad de tomar decisiones informadas.

Tapiador precisa que la “fe” en la llamada ciberdemocracia puede crear “una sociedad que confunde la desconfianza paranoica y el ingenio con la crítica y la inteligencia. Y esta sociedad (citando a Habermas), es la más manipulable que pueda existir hoy (…)”. Y agrega un sistema en el que la reflexión no preceda al voto está condenado a ser campo abonado para la demagogia, que aprovecha los mecanismos más primitivos del ser humano para forzarle a ejecutar una acción que no se fundamente en un proceso racional de toma de decisiones ponderadas sino en sus instintos”[8].

Este es un debate teórico/académico en curso y no es relevante para los propósitos de esta intervención tomar partido, sino dar cuenta de las aludidas posturas.

Sin embargo, la observación del fenómeno permite señalar que los medios de comunicación, o emisores, sobre los cuales se articula la ciberdemocracia y la cibercampaña reproducen un esquema vertical de relación comunicativa, estructurada a partir de la triada: Emisor-Mensaje-Receptor, que soportan mensajes o discursos, o un discurso de los discursos, estructurante en tanto procura generar determinadas conductas en los receptores: Que el receptor/internauta/vontante emita un sufragio a favor de la opción electoral que construye ese discurso en el espacio virtual. Y, por otra parte, no se entregan datos e información que apunten a que el receptor reflexione y opte de manera racional por la alternativa que se ajuste a sus intereses.

En otras palabras la utilización de las TICs no asegura una interacción entre dos sujetos racionales, que a partir del lenguaje establecen una relación comunicativa.

Así lo comprende el comunicólogo español, Ramón Reig, quien frente al optimismo desatado por la Internet (y la ciber-relación emisor-receptor), postula que la clave es la preparación previa del receptor. “El receptor –escribe- debe poseer una base cultural amplia, un conocimiento de las claves histórica de la evolución de su entorno, es decir, un saber sincrónico, producto de una interpretación diacrónica”[9]. Se observa que el internauta promedio no calza con la propuesta de Reig, lo que tensiona la relación de ciberdemocracia y cibercampaña con el mundo como realmente existe.

El Twitter, entendido como una red social de Internet[10], sería un medio o vehículo de comunicación que se despliega en el contexto de la cibercampaña.

Siguiendo con esta línea, y otorgando sentido de validez a las disquisiciones ya desplegadas en este trabajo, el Twitter, como es (o sería), permitiría una relación bidireccional entre el representante y el representado; y, entre el candidato y el elector; otra alternativa, es que el Twitter –al igual que otros recursos de la red- sólo permite una relación (participación) de carácter vertical en el proceso comunicacional.

En ambos supuestos la participación que se ofrece al receptor está preformateada y acotada. De esta forma la conceptualización de participación de Habermas: “Participación significa que todos puedan contribuir, con igualdad de oportunidades, en los procesos de formación discursiva de la voluntad”[11], no se podría realizar o concretar en los espacios generados en la Internet.

Lo escrito precedentemente ha de ser asumido como la cuestión que abordará esta intervención a partir de las preguntas: ¿La cibercampaña y ciberdemocracia tienen expresión en el mundo real (no virtual)? ¿El Twitter logra conectarse, incidir, en la actividad político electoral que se desarrolla fuera de Internet?.

Marco Teórico/Metodológico

El objeto de estudio (cibercamapaña) sobre el que se construye este trabajo es nuevo y, por lo mismo, aparece rodeado de discrepancias de orden teórico/metodológico. No obstante, la conceptualización lograda a la fecha, a pocos días del termino de la primera década del siglo XXI, permite operar el estudio de caso: El Twitter de Sebastián Piñera.

Asumido el cariz contradictorio del objeto de estudio, el ejercicio teórico sugerido en este trabajo puede aparecer como arriesgado, especialmente en su etapa conclusiva. Sin embargo, siguiendo a Gastón Bachelard se ha de precisar que “en el reino del pensamiento la imprudencia es un método. Sólo la imprudencia puede tener éxito. Es necesario marchar lo más rápido posible en las regiones de la imprudencia intelectual”[12]. Se trata de lograr una entrada de carácter epistemológico que aporte al debate en curso, desde un enfoque método-lógico propio de la ciencia política.

Dar cuenta del enfoque metodológico a utilizar no es baladí, puesto que se funda en la necesidad de que las producciones de la disciplina comiencen a observar la vigilancia epistemológica descrita por Pierre Bourdieu: “Las ciencias de la naturaleza hablan de sus resultados, pero las del hombre de sus métodos”[13].

Este trabajo considera un análisis reflexivo de carácter racional afincado en las ciencias humanas. Por consiguiente, el pensamiento y la racionalidad son los instrumentos que han de lograr una correcta ejecución de los objetivos propuestos. Lo cual se inserta en la lógica de Adorno en el sentido de que “la idea de que un investigador necesitaría un 10% de inspiración y un 90% de transpiración, que tanto gusta de citarse, es servil y su objetivo es prohibir el pensamiento[14]”.

Entonces, en este ejercicio se generará conocimiento vinculando en un solo momento la teoría con lo empírico. Ello en atención a que una producción científica debe estar conectada con las realidad de la que se hace cargo. Así lo escribió Bachelard, quien postulaba que le estaba prohibido al científico social la construcción de conocimiento en solitario (desconectado de la realidad). “Una construcción solitaria no es una construcción científica”[15]. Lo contrario puede derivar en una investigación “artificialista”, que Bourdieu definía como “una representación ilusoria de los hechos sociales según la cual el científico podría comprender y explicar estos hechos mediante el sólo esfuerzo de su representación personal”[16].

El hecho que será operado es el Twitter, realizar este reconocimiento tiene consecuencias de carácter teórico, pues –según escribió Bachelard- “un hecho para ser verdaderamente científico (…) (ha de ser) verificado teóricamente. Vale decir, es preciso que un hecho halle su lugar, su exacto lugar en una teoría racional”[17]. De esta forma se analizará el Twitter de Piñera (el hecho) a partir de la Teoría de la Acción Comunicativa de Habermas.

El hecho no debe se asumido como una parte del todo. Al inicio de esta intervención se escribe que el Twitter es el ejemplo de la cosa que se quiere ejemplificar: la llamada cibercampaña. Y al revés la cibercampaña podría ser utilizada como ejemplo de la cosa Twitter, pues ambas se relacionan de manera dialéctica en la sociedad post industrial, de capitalismo tardío o intensivo, o como se quiera.

Al respecto Adorno advierte que “en las ciencias sociales (…), no puede avanzarse desde la parte al todo, pues en ellas el momento conceptual del todo tiene una lógica que nada tiene que ver con la unidad de notas común a los elementos particulares, y este todo, precisamente en virtud de su mediación conceptual, tampoco tiene nada en común con esas ‘totalidades’ y formas que se presentan siempre como algo inmediato; la sociedad se asemeja antes a un sistema que a un organismo”[18].

Desplegadas estas observaciones metodológicas se realizará la conceptualización que permitirá operar el estudio de caso.

La política, tanto en la fase de gestión como de confrontación electoral, articulada en la Internet, busca –en términos generales- aumentar su legitimidad en el contexto de la sociedad del Post: Post Industrial, Post Moderna, Post Neoliberal, etcétera. Esta legitimidad se ha reducido a la simple sumatoria de votos. El Partido que adquiere más votos es el más legitimo. Y los votos se conquistan en un curso de acción similar a la gestión mercantil.

En este contexto no siempre resulta electo el mejor candidato o programa, sino que adquiere relevancia la forma (campaña) en la cual lo elegible es presentado a los electores y como éstos asumen tales mensajes y obran en consecuencia.

Entonces, la democracia –escribió Hernando Gómez Buendía, consultor internacional del PNUD-, “no necesariamente escoge a los mejores: a los más honestos, a los más capaces, a los más aptos para realizar el bien común. Todavía más: nadie podría decirnos con certeza quiénes sean ‘los mejores’ para gobernar. Precisamente por eso, la democracia consiste en apostar por la menos mala (o la mejor) de las alternativas”[19]. Esta constatación se conecta con la perdida de legitimidad que afecta al sistema político y que sería parte de un problema que cruza a la sociedad del capitalismo tardío.

Una de las características salientes de la sociedad en los tiempos del post, o sociedades complejas, es que las mismas “ya no se cohesionan ni integran a través de estructuras normativas; su unidad ya no se genera intersubjetivamente, a través de una comunicación en que participen los individuos socializados; más bien, la integración sistémica, tratada desde el punto de vista del autogobierno, se independiza de una integración social asequible al punto de vista del mundo-de-vida”[20], escribió J. Habermas.

Habermas constata la separación de la política con el mundo de vida, que se ha convertido en un elemento dominante en la última década y que posee expresiones materiales como la emergencia de la llamada clase política chilena, la conformación de centros de educación para los hijos de los líderes políticos, barrios en donde se concentran y los lazos familiares que unen a los miembros de la elite. Esta separación con la no elite (u hombre a pie) implica la inexistencia de una relación intersubjetiva a partir de la construcción y promoción de un proyecto común o formulación de un discurso colectivo. La relación actual, que se aprecia con mayor claridad en tiempos de campaña, es una relación reificada que obedece a una lógica de mercado. En otras palabras, la elite en su relación con los habitantes del mundo-de-vida genera mecanismos que le permiten acumular capital: votos.

De acuerdo a Habermas esta tendencia se acrecienta en la medida que las sociedades se complejizan “la reproducción de las sociedades muy complejas depende del sistema de autogobierno diferenciado: el sistema político. Mediante el aumento de su capacidad de elaborar información, y su indiferencia frente a los otros sistemas parciales de la sociedad, el sistema político adquiere una autonomía privilegiada (…)”[21]. La legitimación, al estar separada la política y lo político del mundo de vida, pasa a depender de lo procedimental antes que de la carga axiológica que el mundo de vida incorpora en tanto imput al sistema político. Luego, el sistema político para legitimarse sólo ha de hacer cosas. La política es presentada como una actividad burocrática cuya ejecución sólo puede ser acometida por técnicos y la elite, de esta forma de intenta despolitizar el mundo de vida.

Entonces, el sistema político o la política se legitiman a sí mismos; y la opinión de los electores traducidas en votos viene a legitimar los paquetes de cosas que las opciones dicen que van a realizar una vez en el poder. Pero, no se pone en debate un proyecto de desarrollo nacional, pues éste no existe en tanto que tal.

La cibercampaña y el Twitter, observados desde este tipo de sociedades, reproducen la lógica antes descrita y en ellos –en mérito a la reificación de la política- interactúan proveedores y clientes, o productores de discursos y consumidores de los mismos. De esta forma el cliente/consumidor no participa en la construcción del mensaje, quedando su intervención reducida a elegir entre el proveedor/productor de tales discursos.

La cibercampaña se caracteriza por la utilización de Internet para transmitir contenidos programáticos, perfiles de los candidatos a cargos de elección popular y la agenda de acción, es un procedimiento que permite una gestión proselitista más eficiente, puesto que elimina las barreras espacio/temporal del candidato con el elector. No es del todo claro que este procedimiento permita una comunicación bidireccional, de tal suerte que el candidato reciba, reconozca, procese y asuma la opinión que sus electores le transmiten por medio de la Internet.

La observación de los sitios web de los candidatos a la Presidencia de la República Marco Enríquez Ominami (Independiente), Jorge Arrate (Juntos Podemos), Sebastián Piñera (Coalición por el Cambio), y Eduardo Frei (Concertación), indica que en los mismos no existen espacios que hagan posible una comunicación bidireccional efectiva/real entre los electores y el candidato. O, entre el elector y los comandos que sustentan tales alternativas.

El Twitter permite la transmisión on-line de micro-discursos, cuya extensión no puede superar los 140 caracteres, o entre 21 y 23 palabras. De esta forma las historias/relatos/mensajes que se transmiten no pueden ser asumidos como un todo, pues el micro-espacio disponible obliga –como escribió Habermas- a disolver tal historia/relato/mensaje “no en una pluralidad de historias narrativas, sino en un pluralismo de islas de discurso, que sin ley ni orden emergen para volver a sumergirse otra vez”[22]

El mismo autor señala que el observador/investigador, en términos metodológicos, frente a las “islas de discurso” ha de concentrarse en develar las falsas continuidades y prestar atención a las rupturas.

El twitteo[23] funciona como “islas de discurso” pues un twittero (quien twittea), puede en 140 caracteres escribir un discurso cerrado y acotado; o puede generar una cadena de discursos para referirse a algo y en el proceso puede cambiar de opinión, producir rupturas, etc. La observación del twitteo, entre los días 16 y 17 de noviembre de 2009, permite establecer que no existe continuidad real entre los micro-discursos y que cuando ésta se declara es más bien una construcción artificial y artificiosa, debido a que el twittero ajusta el relato a pretensiones de validez y en búsqueda del éxito en esta acción comunicacional: establecer relaciones con otros.

La gran cantidad de islas de discursos y micro discursos que aparecen y se esfuman en la plataforma Twitter, obliga a los emisores de los mismos a generar recursos que les permitan concentrar la atención de sus eventuales receptores. Se aprecia el despliegue de capital simbólico y cultural de algunos twitteros, por ejemplo, Eugenio Tironi o Patricio Navia, quienes utilizar su “nombre” como un recurso de poder. Pero, según escribe Habermas, “este poder que constituye los discursos tiene que ser un poder de síntesis trascendentales y al tiempo una capacidad de autoafirmación empírica”[24].

El twitteo para lograr su cometido debe utilizar palabras de uso frecuente y signos que no signifiquen algo distinto a su pretensión comunicativa, pues el espacio y la velocidad con la que aparecen y desparecen las construcciones discursivas, junto con impedir las continuidades, también hace imposible la corrección de lo escrito. Por lo mismo, en este soporte comunicacional, el fonema, el signo o las palabras que se articulan en los micro-discursos no tienen relevancia, sino el significado que ellas adquieren a partir de su articulación en la plataforma, la utilización de signos no lingüísticos y el emisor/destinatario de los mensajes. Así por ejemplo, cuando Tironi es interpelado respecto a la verdad o no del trascendido de la encuesta CEP, éste twittea: “Quizá, quizá, quizá”. Luego –como escribió Habermas- “el significante pasa a un segundo plano frente al significado designado; funciona como un transparente instrumento de la representación”[25].

El Twitter como realmente existe, puede ser operado desde la Teoría de la Acción Comunicativa (TAC), pues los micro-discursos funcionan en la lógica de alcanzar un “entendimiento lingüístico como mecanismo de coordinación de las acciones”[26]. Precisamente el objeto de estudio del TAC.

La relación a través del twitteo siempre involucra a un emisor y un receptor; en ocasiones, se da que un emisor cuenta con más de un receptor. Pero cuando el mensaje es contestado el receptor se transforma en un emisor que se relaciona con el receptor que inicialmente era emisor. O mejor, en el Twitter operan las categorías “alter” y “ego”, que se relacionan dialécticamente a través de sus micro-discursos. Entonces, se está en presencia de una acción comunicativa, puesto que el acto descrito importa “la interacción de a lo menos dos sujetos capaces de lenguaje y de acción, que entablan una relación interpersonal (…) para poder así coordinar de común acuerdo sus planes de acción y con ello sus acciones”[27].

El Twitter es una red social en la que sus actores operan a partir de dos modelos:

*El modelo de acción estratégica, pues quienes participan en la red lo hacen a partir de cálculos egocéntricos de utilidad y de sus intereses. Algunos buscarán visibilizarse, otros “incidir” en la política contingente, y los candidatos capturar votos.

*El modelo teleológico de acción, ya que los twitteros (observados) utilizan el lenguaje en micro-discurso como un medio “a través del cual (…) se orientan hacia su propio éxito, pueden influir los unos sobre los otros con el fin de mover al oponente a formarse las opiniones o a concebir las intenciones que les convienen para sus propios propósitos[28].

El Twitter vincula dos tipos de actos de habla propuestos por J. L. Austin: Actos locucionarios, el hablante expresa estados de cosas; dice algo. Y actos perlocucionarios, el hablante busca causar un efecto sobre su oyente[29].

De esta forma, la red social ya descrita califica como una herramienta de la cibercampaña, pues el emisor del micro-discurso dice algo y pretende causar un efecto en el receptor. En este caso que le de su voto.

Estudio de Caso: El Twitter de Sebastián Piñera

El Twitter se ha transformado en una pieza relevante de la campaña electoral de Sebastián Piñera. De hecho, los medios de comunicación, La Tercera principalmente, siguen los twitteos del candidato, extrayendo desde ahí información para sus notas y crónicas periodísticas. Por ejemplo, el 23 de septiembre de 2009 se publicó una nota cuya única fuente era el Twitter, la cual llevaba el siguiente título: “Piñera sortea dos cupos para debate presidencial a través de Twitter”[30]. Algo similar ocurrió con su gira por Europa.

Cabe destacar que el actual presidente estadounidense, Barack Obama, fue pionero en la utilización del Twitter como un instrumento de campaña. Esta táctica –como ha declarado en reiteradas ocasiones- le permitió generar una relación más personalizada con sus electores y, por ende, capturar votación.

El Twitter -en una definición más rigurosa- “es un servicio gratuito de microblogging, que hace las veces de red social y que permite a sus usuarios enviar micro-entradas basadas en texto, denominadas “tweets”, de una longitud máxima de 140 caracteres”[31].

La forma de relación comunicativa se estructura en dos categorías:

Seguidores: Los receptores de los mensajes que envía un emisor.

Seguidos: Los emisores de mensajes que el receptor elige recibir.

La interacción en este espacio estaría dada por la posibilidad que tiene el receptor de elegir al emisor. Pero, el receptor no construye con el emisor el citado mensaje, sino que lo comenta, critica y asigna sentido de validez.

De acuerdo a la información que aparece en twitter.com: “seguir” a alguien “significa recibir sus actualizaciones (micro-discursos) en tu propio historial (página de inicio). Si sigues a Poshy, recibirás sus actualizaciones en tu página de inicio cuando te conectes o en tu teléfono si ya lo has añadido. La lista de estadísticas de seguidores/seguidos aparece en tu perfil y si eres seguidor de alguien, te pueden mandar mensajes privados, también llamados mensajes directos”[32].

Los seguidores, según la fuente ya citada, “son usuarios que reciben tus tweets (mensajes). Si tú sigues a alguien, te conviertes en su seguidor. Recibirás sus tweets en tu página de inicio. Si alguien te sigue a ti, se convierten en tus seguidores. Recibirá tus tweets en su página de inicio, teléfono u otra aplicación (como Tweetie, Twitterberry, etc.) que utilicen”.

El éxito en la interacción comunicacional, en esta plataforma, está relacionado al número de seguidores que se posean. Pues, ello determina la cantidad de receptores de los mensajes emitidos.

El Twitter cumple una función relevante en la “cibercampaña” de la Coalición Por el Cambio, debido a que conecta la agenda del presidenciable con los medios de comunicación no digitales y, posteriormente, con los lectores de dichos medios. Por lo mismo, Sebastián Piñera, o los miembros de su comando, dedican parte importante de la jornada a la mantención (actualización) del Twitter.

Así queda reflejado en el cuadro Nº1, en el que Sebastián Piñera aparece como el candidato con más seguidores (personas que leen sus mensajes): 26.148. En este cuadro destaca la cantidad de Tweets (micro-discursos) escritos por Marco Enríquez que suman los 2.908. En contraste con estos candidatos se ubica, Eduardo Frei, quien en la práctica presta poca o nula atención al mencionado instrumento.

Cuadro Nº 1

Candidato

Seguidores

Seguidos

Tweets

Sebastian Piñera

26.148

23.668

731

Marco Enríquez-Ominami

24.386

25.181

2.908

Jorge Arrate

2.124

1.042

410

Eduardo Frei

1.172

0

4

*Fuente: Twitter oficiales de los candidatos, los datos abarcan desde la creación de los respectivos Twitter al 17 de noviembre de 2009.

Se revisaron los tweets emitidos por el usuario de esta red social: http://twitter.com/sebastianpinera, que utiliza el candidato de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera, o su equipo de mayor confianza. El período seleccionado comprende entre el 14 de septiembre y 14 de noviembre de 2009.

En el período analizado el candidato de la derecha emitió 126 tweets, de los cuales 70 se refirieron a temas propios de la campaña, 24 consignan información de su vida personal, 17 contienen promesas electorales, 9 instrucciones a sus colaboradores y sólo 5 hacen mención a temas de carácter político en tanto que tal.

En sus tweets, el abanderado de la derecha escribe generalmente en tercera persona, incluso cuando se refiere a temas estrictamente personales. Por otra parte escribe en primera persona sólo en 12 ocasiones.

El cuadro Nº2 se citan en forma textual tweets a fin de demostrar la pertinencia de las categorías construidas.

Cuadro Nº 2

Categoría

Tweets

Fecha

Campaña




@Milo_morales en esta llegamos a Copiapo, pero pronto estaremos por esos lados. Ahora estan sebastian y cristobal (hijos) por alla.

1 de octubre

Vida personal

Aqui estamos con la Cecilia regalonenado a mi nieto. Duerme al medio de la cama!. Ahora a leer un poco y mas tarde a dormir como niño.

08 de noviembre

Promesas

Hoy es el dia de la erradicacion de la pobreza, tenemos una gran tarea pendiente q se puede cumplir: terminar con la pobreza antes del 2018

17 de octubre

Instrucciones




@prod_chileno la tiene @pablomatamoros pidesela a el.

20 de octubre

Política

Con sus palabras Frei ofende gratuita e injustamente a mas de 200 mil chilenas y chilenos retirados de las FFAA y Carabineros y sus familias

13 de noviembre

*Fuente: Twitteo de Sebastián Piñera, los micro-discursos se presentan en forma textual, por lo mismo no se intervienen las errores ortográficos.

El candidato de la alianza utiliza en su tweets del orden de las 264 palabras, o signos. En el cuadro Nº 3 se presentan las veinte palabras más utilizadas.

Cuadro Nº3

Palabra

Frecuencia de usos

Gran

12

Chile

11

Propuestas

9

Amigo

8

Agradecimiento

6

Debate

5

Esperanza

5

Futuro

5

Gracias

5

Pobreza

5

Temas

5

Cambio

4

Cariño

4

Chilenos

4

Clase Media

4

Compromiso

4

Plan

4

Alegría

3

Dios

3

Educación

3

Fuente: Elaboración propia en base de los twitteos de Piñera.

A partir de las palabras utilizadas, se pueden configurar cadenas de signos y significación, que permite develar la visión que el empresario tiene respecto a la políticas.

Las cadenas se presentan según relevancia en la estructura discursiva:

Número de signos

Cadena

Singos que la conforman

36

Ideales Movilizadores

Bien, Cambio, Chile, Chilenos, Clase Media, Delincuencia, Desarrollado, Desempleo, Discapacidad, Educación, Éxito, Futuro, Ganar, Gran, Grande, Jovenaza, Jóvenes, Juventud, Mejores, Mujeres, Necesitados, Nueva, País, Pobres, Pobreza, Protección, Sana, Tejedoras, Terminar, Trabajador, Trabajadoras, Trabajadores, Trabajo, Unidad, Urgencia y Voluntarios.

11

Conceptos Políticos

Comando, Compromiso, Contenido, Debate, Democracia, Demócrata, Elección, Franja, Gobierno, Ley, Liderazgos.

11

Axiológica

Cristianismo, Defensa, Espíritu, Dios, Familia, Hijos, Padres, Santo, Valiente

11

Productos

Ideas, Informe, Mensaje, Plan, Presentación, Presentar, Programa, Propuestas, Soluciones, Tareas, Temas.

10

Actividad

Aportes, Beneficia, Comprometo, Construyendo, Cuidado, Cumplir, Derrotar, Intensa, Tenemos, Trabajando.

10

Demostración de Afecto

Abrazo, Admiración, Agradecimiento, Aprecio, Cariño, Cariñoso, Compartiendo, Comprometidos, Felicitaciones, Gratitud.

9

Estado de Ánimo

Alegría, Contentos, Energía, Entusiasmo, Entusiasta, Esperanza, Fuerza, Humor, Queremos.

3

Conceptos Negativos

Asfixiantes, Centralismo, Pendiente.

Fuente: Twitteo de Senastián Piñera.

Respecto a las cadenas de significados se observa que el candidato a no utiliza la palabra obrero u obrera, siendo tales conceptos reemplazados por las denominaciones “Trabajador” o “Trabajadoras”. Asimismo, se despliega una categoría los “Necesitados” que serían el fin de los planteamientos políticos de Piñera.

También, se observa una suerte de cosificación de las propuestas y planea de Gobierno que el candidato propone a la ciudadanía. En efecto, las ideas programáticas son operadas como productos que el abanderado expone ante los electores, en una relación que reproduce las lógicas y dinámicas del Mercado.

Conclusión

La Cibercampaña y el Twitter, no resuelven los temas de legitimación de quienes postulan a cargos de elección popular y, tampoco, la demanda de participación de quienes conforman la no elite.

De esta forma la utilización extensiva de las TICs en política sólo tiene como efecto, el aumento de la eficiencia en la gestión del candidato, que sería el objetivo estratégico de quienes operan la llamada cibercampaña.

Los instrumentos puestos en la red no permiten la comunicación bidireccional entre el emisor (candidato) y receptor (elector), en la perspectiva de lograr que este último participe en el proceso de construcción discursiva. El único mecanismo de participación que se pone a disposición de los electores consiste en informarse de las propuestas para luego votar.

Así, las preguntas que dar origen a esta intervención tienen las siguiente respuestas:

¿La cibercampaña y ciberdemocracia tienen expresión en el mundo real (no virtual)?. La cibercampaña y ciberdemocracia, en tanto que tales se encuentran encapsuladas en el espacio virtual, en donde se construyen y se realizan a partir de normas propias y específicas, que no tienen correlato en el mundo real.

La limitación de la participación por parte de los electores lleva a que la cibercampaña y ciberdemocracia, no se traduzcan en un cambio en la forma de relación elector/candidato; y, tampoco, se logra acrecentar la legitimidad de –por ejemplo- la democracia, pues persiste la visión de que la democracia es la capacidad del elector de optar por el mal menor.

El Twitter, a partir del estudio de caso, es utilizado en la actividad proselitista. Pero, este instrumento es articulado de la misma manera que otros instrumentos no virtuales, o tradicionales, reproduciéndose un esquema vertical de relación entre el emisor y receptor, a partir de la triada: Emisor-Mensaje- Receptor.

Por tanto, la ciberdemocracia y cibercamapaña han de ser conceptualizadas sólo a partir del uso intensivo de la Internet en el proceso electoral, que no tiene efectos en lo que respecta al mejoramiento del sistema político, democracia y participación ciudadana.

Bibliografía

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[1] Sebastián Piñera Echeñique, empresario chileno, candidato a la presidencia de Chile para el periodo 2010-2014 en representación de la Coalición por el Cambio, alianza política conformada por el Partido UDI y el Partido Renovación Nacional, ambos conglomerados de derecha. Y el Partido Chile Primero que agrupa a ex militantes de izquierda y centro izquierda descolgados de la Concertación por la Democracia.

[2] Internauta es un neologismo resultante de la combinación de los términos Internet y del griego ναύτης (nautes, navegante), utilizado normalmente para describir a los usuarios habituales de Internet.

[3] Bañuelos, J. (19 de Noviembre de 2009). El Universal.mx. Retrieved 22 de Noviembre de 2009 from http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle9247.html

[4] EL MUNDO (1 de Noviembre de 1995). El Mundo . Retrieved 18 de Noviembre de 2009 from http://www.elmundo.es/papel/hemeroteca/1995/11/01/ultima/5969 MUNDO, E. (1995, Noviembre 1).

[5] Carlos Álvarez Teijeiro. (2006). Las fronteras del (des)orden Nuevos medios y nuevo espacio público: la ciberdemocracia en España. Sphera Pública (6), 15-49. P.35

[6] Martín, M. (2004). Ciberdemocracia y opinión pública, “luces y sombras”. Palabra Clave (10), 43-52. Pág. 45.

[7] Martín, M. (2004). Op. Cit. Pág 45.

[8] Tapiador, F. (2004). Ciberdemocracia: No . Scripta Nova , VIII (170), 2-8. Pág. 4

[9] Reig, R. (2004). Dioses y Diablos Mediáticos . Barcelona: Urbano Tendencias. Pág. 263.

[10] Las redes sociales son sistemas o estructuras sociales en los que se realiza un intercambio entre sus miembros, y de los miembros de una red con los de otra, que puede ser otro grupo u otra organización. Esta comunicación dinámica permite sacar un mejor provecho de los recursos que poseen los miembros de estas redes.

[11] Habermas, J. (1991). Problemas de legitimación en el capitalismo tardío . Madrid: Cátedra. Pág.219.

[12] Bachelard, G. (2005). El compromiso racionalista. México DF: Siglo Veintiuno Editores. Pág. 13

[13] Bourdieu, P. (2004 (1973)). El Oficio de Sociólogo . México DF: Siglo Veintiuno Editores. Pág. 101.

[14] Adorno, T. (2001). Epistemología y ciencias sociales. Madrid: Ediciones Cátedra. Pág. 33.

[15] Bachelard, G (2005). Op.Cit. Pág. 56.

[16] Bourdieu, P. (2004 (1973)). Op. Cit. Pág. 30.

[17] Bachelard, G (2005). Op.Cit. Pág. 43.

[18] Adorno, T. (2001). Op. Cit. Pág. 31.

[19] Gómez, H. (2008). Sobre la Ética en el Oficio del Político . (P. Escuela Virtual, Ed.) Bogota, Colombia. Pág. 2.

[20] Habermas, J. (1991). Op. Cit. Pág. 216

[21] Habermas, J. (1991). Op. Cit. Pág, 217

[22] Habermas, J. (1993). Foucault: Desenmascaramiento de las Ciencias Humanas en Términos de Crítica a la Razón. In J. Habermas, El discurso filosófico de las modernidad (pp. 285-317). Madrid: Taurus Humanidades. Pág. 301.

[23] Twitteo se refiere a la acción de escribir en Twitter.

[24] Habermas, J. (1993). Op. Cit. Pág. 307.

[25] Habermas, J. (1993). Op. Cit. Pág. 310.

[26] Habermas, J. (1999). Teoría de la Acción Comunicativa (Vol. Tomo I). Madrid: Taurus. Pág. 353.

[27] Habermas, J. (1999). Op. Cit. Pág. 124.

[28] Habermas, J. (1999). Op. Cit. Pág. 137.

[29] Habermas, J. (1999). Op. Cit. Págs 369-370.

[30] Tercera. (23 de Septiembre de 2009). latercera.cl. Retrieved 12 de Noviembre de 2009 from http://latercera.com/contenido/674_185667_9.shtml

[31] Chile, G. d. (13 de Julio de 2009). asiseaprende.cl. Retrieved 17 de Noviembre de 2009 from http://www.asiseaprende.cl/web/2009/07/13/que-es-twitter/

[32] http://help.twitter.com/portal.

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