La derrota sufrida por la Concertación de Partidos Por la Democracia, en la elección del 17 de Enero 2010, ha llevado a los actores principales (Candidato, Presidentes de los partidos que componen la Concertación, los miembros del Comando, etc.) a un análisis que nos pueda dar algunos indicios de los motivos por los cuales se produjo este resultado.
Sorprende, por supuesto, que la alta evaluación que la opinión pública tiene de la Presidenta y de su Gobierno, no se haya traspasado al candidato de la concertación.
Se estiman -en principio- varios motivos: La forma como se nominó al candidato, la dispersión de candidaturas paralelas, (4 meses antes de la elección, el PS tenía 3 candidatos a la Presidencia y el apoyo del sector oficial a Eduardo Frei), la acción del llamado partido transversal: creado por los funcionarios del primer gobierno y que adquirieron un gran poder, con la complicidad de las cúpulas partidistas, lo que les permitió incluso desafiar a los Presidentes elegidos, particularmente a la Presidenta Bachelet a quien no le permitieron cumplir su promesa que en su Gobierno “nadie se repetiría el plato”. Ellos nombraron a sus colaboradores en cada Ministerio, de entre los dirigentes partidarios, lo que les permitió blindarse y participar en la maquinaria partidaria, lo mismo hicieron con los cargos de regiones. A la opinión pública le molestaba que no se producían cambios, sólo enroques, cayendo en una repetición de nombres, que irritó a quienes nos apoyaban como independientes, incluso a las propias bases de los partidos. Al interior de este partido transversal, formado mayoritariamente por DC y PS, se idearon y anidaron los grandes actos de corrupción conocidos.
A mi juicio, el determinar claramente los culpables de la derrota no sirve de nada, principalmente, debido a que las culpas nadie las va a asumir, en lo personal ni en lo partidario. Puede que hasta sea un acto de masoquismo.
Lo que ahora nos interesa, como Radicales, es tener claridad como Partido, lo que debemos hacer nosotros en lo futuro.
En primer lugar, tenemos una realidad: La derecha asume el Gobierno el próximo 11 de Marzo. En consecuencia, a contar del 12 de Marzo terminara nuestra responsabilidad de ser un partido de la coalición de Gobierno para pasar a ser un Partido de Oposición y fiscalizador del gobierno de la derecha.
En esa realidad, debemos agregar que nuestro partido fue un Partido fundador de la Concertación, con cuya organización hemos sido partido de gobierno en los 20 años que se cumplen el 11 de Marzo, fecha en la cual se termina el objetivo del pacto con la coalición.
Terminado el Gobierno, no tiene sentido insistir en el conglomerado. La labor de oposición debemos hacerla con nuestra propia identidad, situación que en aras del pacto hemos dejado de lado por largos 22 años.
Esa será nuestra labor con respecto a la marcha del gobierno de la derecha. Sin embargo, no podemos olvidar que nuestra razón de ser está en la búsqueda de la Justicia Social, en apoyo a las clases más desvalidas, el participar en el desarrollo de la Nación.
En resumen, adoptar una acción de Propuestas en base a nuestro Programa Socialdemócrata de Gobierno, que nos permita pavimentar el camino para nuestra más sentida aspiración en los próximos 4 años, como es participar con uno de los nuestros para postular y llegar a la Presidencia de la República. Eso no sería posible lograr en una combinación como la que se termina el 11 de Marzo.
Creo que la Concertación cambió la sociedad chilena, lo que asumimos con orgullo por haber sido parte de ese logro, pero ahora debemos enfrentar el futuro, a partir de una realidad social, económica y política distinta, preocuparnos de aquellas necesidades a favor de nuestro pueblo que no resolvimos en estos 20 años, por ello la estrategia a seguir debe ser distinta y renovadora.
-Nosotros postulamos que se efectúen las rectificaciones necesarias al modelo económico, que nos permita reparar la vergonzosa e injusta distribución de la riqueza nacional.
-Nosotros hemos insistido que la transición sólo puede terminar cuando el Pueblo soberano, a través de una Asamblea Constituyente, pueda redactar y validar una Constitución realmente democrática.
-Fuimos los forjadores de la Ley de Nacionalización de las Riquezas básicas del País, nuestra tarea es hacerla cumplir e incorporar al patrimonio nacional esos 2 grandes yacimientos que están actualmente en manos de consorcios extranjeros.
-Nuestra gran y principal preocupación como Radicales ha sido y es la Educación Pública, la que a nuestro juicio debe estar bajo en manos del Estado. Se debe terminar con la educación subvencionada por las municipalidades y por particulares. El Estado debe entregar un total financiamiento a las Universidades Estatales, que les permita tener una más amplia cobertura y poder hacer investigación con los recursos necesarios.
Hay, por supuesto, muchas más ponencias que formarán parte de nuestras propuestas. Sabemos que en la sociedad chilena encontraremos apoyo a nuestras aspiraciones. Con quienes concordemos como oposición y en la vía de propuestas, podremos trabajar en forma paralela. Todas las Elecciones Presidenciales que se han efectuado desde el año 1989 a la fecha, muestran una amplia franja en la sociedad Chilena que no apoya a la derecha, la izquierda y la concertación, votando por candidatos que saben que no tendrán posibilidades de ser elegidos, debido a que no encuentran un nicho político que realmente los represente. El resultado de la “primaria trucha” de la 6ta. Y 7ma. Región, algo de eso nos ha dicho. No es el momento para amarres.
Sin embargo, para todos los trabajos que debemos desarrollar tenemos que empezar por ordenar nuestra casa, que está muy desordenada y en donde hay organismos que no funcionan. En primer lugar, la sustentación política básica, como son las Asambleas Radicales, funcionan en muy pocas comunas del País. Lo mismo sucede con varios Consejos Regionales. Tampoco funciona la Comisión Política, el Tribunal Supremo, no hay información de Tesorería.
Hay una verdadera anarquía, no funciona el estado de derecho.
Tal vez debido a esas falencias no pudimos, en las recientes elecciones parlamentarias, enfrentar con éxito a nuestros aliados, que actuaron como una renovada TOCORA incluyendo al Gobierno y al PC, para que disminuyéramos nuestra representación parlamentaria.
El Senador José Antonio Gómez a dado a conocer profusamente los fundamentos de su renuncia a la dirección del Partido. Los fundamentos me parecen muy atendibles y que dejan claro su generosidad y dignidad al dar este paso, de cuya seriedad y real decisión no podemos dudar. Si a eso agregamos la renuncia del Primer Vicepresidente, concluimos que ambas renuncias están dentro de la lógica política, para asumir como dirigentes máximos la derrota sufrida en la elección parlamentaria. Se espera que el resto de los dirigentes sigan el ejemplo responsable de las cabezas principales del Partido.
Para ello es conveniente llamar a un Consejo General ordinario, que haga las modificaciones necesarias al Estatuto, para que pueda llamarse a elecciones generales de Directiva Nacional, Directivas Regionales y Directivas Comunales.-
La próxima jornada política del Partido, actuando como opositor con su propia identidad, debe dirigirla una nueva Mesa, ojala encabezada por un grupo de militantes que conozcan profundamente el Partido y se sientan identificados con su doctrina y sus propuestas programáticas. Como esta vez no habrán incentivos para llegar al CEN, tendrán mayores posibilidades destacados militantes de regiones.
Estimados correligionarios del Consejo Regional, les hago llegar mi opinión con respecto a la actual situación del Partido, como un aporte a la discusión que se llevará a cabo en la próxima reunión del Consejo.
Fraternalmente,
Guillermo Sánchez
Tapia Secretario Regional
Consejero General

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